Poquito a poco, ya ha pasado un mes que te fuiste... el tiempo vuela. "Tempus fugit".
Lo malo es que en las plumas de sus alas, se lleva nuestras ilusiones, nuestros sueños.
Un dia sueñas que lo imposible es posible y en menos de dos años, te sientes jugando un extraño juego.
Hoy me toca ser gato y mañana ratón.... que más da, si al fin y al cabo, solo es un juego. Te sientes engañado porque es un juego amargo y sin sentido en el que nadie es lo que parecía. Todo el mundo lleva una máscara risueña, para ocultar su lado oscuro, su horrible Dorian Grey, lleno de pervesidad y perversión. Las máscaras solo les ocultarán durante un tiempo. Solo durante la tenue penumbra del crepúsculo, pero al llegar la noche, la inocencia se verá rodeada de máscaras bailando una danza macabra. Caerán las máscaras y sus tenebrosas realidades se harán patentes... la bella mujer de oscura cabellera y cuerpo sinuoso, es en realidad una mestiza, con el cabello canoso y descuidado y basatantes kilos de más. El perfecto caballero, que besa la mano de las damas, no es más que un Don Juan con dos caras, según a quien quiera conquistar. La amable dama con tufos de nobleza, es sólo una mujer insatisfecha, ávida de sexo.
Bailad máscaras, bailad en este carnaval de la vida!!!!. La danza macabra sólo acaba de comenzar!!.
La inocencia será la estrella de la noche, la presa que todos desean. Pero, ni aún ella es duradera.
Muy pronto empezará a vislumbrar que nadie es lo que parece. A fuerza de ser vapuleada por unos y otros, su expresión transperente y amable se tornará en una máscara trágica, con un rictus gris de amargura y desconfianza. Como cada vez, habrá perdido la batalla.
¿Porqué no la dejarían tranquila, viviendo en su rincón, donde era inmune al cruel mundo exterior?





